Así mantienes tu próstata sin dolor ni inflamaciones
CONSUME POCAS GRASAS, REDUCE LA SAL Y DEJA EL ALCOHOL. NO PERMITAS QUE SE ENFERME La próstata, la glándula masculina que rodea el cuello de la vejiga y una porción de la uretra, se encarga de verter el líquido prostático en la uretra para que se mezcle con el esperma al eyacular y favorecer el […]
CONSUME POCAS GRASAS, REDUCE LA SAL Y DEJA EL ALCOHOL. NO PERMITAS QUE SE ENFERME
La próstata, la glándula masculina que rodea el cuello de la vejiga y una porción de la uretra, se encarga de verter el líquido prostático en la uretra para que se mezcle con el esperma al eyacular y favorecer el desplazamiento de los espermatozoides.
Cuando aumenta de tamaño puede provocar grados variables de obstrucción uretral. Son síntomas de una afección prostática una mayor necesidad de orinar –sobre todo de noche–, la dificultad para expulsar o retener la orina, la pérdida de volumen o el goteo.
En los hombres jóvenes o de mediana edad, la afección más común es la inflamación por una infección, mientras que en los de más de 50 años es la hipertrofia o crecimiento exagerado de la glándula. La prostatitis bacteriana aguda suele deberse a microorganismos presentes en la orina (E. coli o Klebsiella, entre otros).
Aparece de forma espontánea y, junto a los síntomas anteriores, puede dar lugar a fiebre, escalofríos y dolor. Por el contrario, la prostatitis crónica no suele dar síntomas y, solo a veces, se perciben molestias perineales, dolor lumbar u obstrucción urinaria.
¿A QUÉ EDAD EMPIEZA A AUMENTAR DE TAMAÑO?
Su aumento es muy común a partir de los 50 años, lo que conlleva más probabilidades de tener problemas como:
- Prostatitis: inflamación, generalmente causada por bacterias.
- Hiperplasia benigna de próstata (HBP o agrandamiento de la próstata): un problema común en hombres adultos que causa goteo después de orinar o la necesidad de orinar con frecuencia, especialmente por la noche.
- Cáncer de próstata: una enfermedad muy común que responde mejor al tratamiento cuando se detecta anticipadamente.
La ciencia ha demostrado que existen alimentos que pueden dañar la glándula, mientras que otros son buenos aliados. También se ha constatado que la dieta para proteger la próstata es muy similar a la que se debe seguir para cuidar el corazón.
¿QUÉ DEBES COMER PARA QUE NO INFLAME?
Según la Fundación del Cáncer de Próstata de EEUU, así debe ser tu dieta:
-Pescado. Ciertos peces (especialmente los peces de agua fría como el salmón, las sardinas y las truchas) proporcionan grasas buenas que ayudan a prevenir la inflamación en el cuerpo. En los últimos años, los científicos han comenzado a ver la inflamación dentro de la próstata como una condición peligrosa que puede facilitar el desarrollo del cáncer. Los ácidos grasos omega 3 (EPA y DHA) son grasas esenciales que nuestros cuerpos no pueden producir, por lo que debemos obtenerlos de fuentes alimenticias.
-Tomates. Están llenos de licopeno, un antioxidante que puede beneficiar a las células de la próstata. Cocinarlos, ya sea en forma de salsa de tomate o sopa, ayuda a liberarlo y hacerlo más fácilmente disponible para el cuerpo. Bayas. Las fresas, los arándanos, las frambuesas y las moras son excelentes fuentes de antioxidantes, que ayudan a eliminar los radicales libres del cuerpo. Los radicales libres son los subproductos de las reacciones que ocurren dentro del cuerpo y pueden causar daños y enfermedades con el tiempo.
-Brócoli. Tanto él como otras verduras crucíferas, como el bok choy, la coliflor, las coles de Bruselas y la col, contienen un químico conocido como sulforafano. Se cree que este apunta contra las células cancerosas y promueve una próstata saludable.
-Nueces. Ricas en zinc, un oligoelemento que se encuentra en altas concentraciones en la próstata y se cree que ayuda a equilibrar la testosterona y la DHT (dihidrotestosterona). Además de las nueces, los mariscos y las legumbres también son ricos en zinc.
-Cítricos. Las naranjas, limones, limas y pomelos son ricos en vitamina C, lo que puede ayudar a proteger la glándula prostática.
-Cebollas y ajo. Un estudio encontró que los hombres con HBP tendían a comer menos ajo y cebolla que los hombres sin la patología. Se necesita más investigación para confirmar estos resultados, pero las cebollas y el ajo son adiciones saludables a la mayoría de las dietas.
-Condimenta tus platos con: cúrcuma y pimienta (o aceites saludables), ajo, albahaca, jengibre, canela, romero, orégano, clavo o cominos. Estas especias tienen un gran poder antiinflamatorio y anticancerígeno.
- Tu principal fuente de grasa debería ser el aceite de oliva virgen o virgen extra.
- Legumbres.
- Huevos.
- Infusiones de té verde.
- Si te apetece un poco de chocolate, asegúrate que tiene un alto contenido en cacao, del 85% en adelante.
¿QUÉ ALIMENTOS NO SE DEBEN COMER?
-Carne roja. Los estudios defienden que el consumo diario de carne triplica el riesgo de agrandamiento de la próstata.
-Lácteos. Al igual que la carne, su ingesta regular se ha relacionado con un mayor riesgo de HBP. Cortar con el consumo de mantequilla o reducirlo, así como el de queso y leche, puede ayudar a reducir los síntomas de la patología.
-Alcohol. También puede estimular la producción de orina. Los hombres con HBP pueden encontrar que sus síntomas mejoran al dejar el alcohol.
-Sodio. Una ingesta alta de sal puede aumentar los síntomas del tracto urinario asociados con la hipertrofia. Seguir una dieta baja en sodio al no agregar sal a las comidas y evitar los alimentos procesados puede ser útil para algunos hombres.
-Bebidas azucaradas y carbohidratos refinados.
Las células cancerosas se pueden alimentar de azúcar, por lo que es beneficioso para el hombre reducir la ingesta de alimentos que contienen demasiada materia dulce. Esto incluiría todas las bebidas azucaradas como la soda o el té que lo está, junto con galletas, tartas, etc. Los carbohidratos refinados serían arroz blanco o artículos elaborados con harina blanca.
Este tipo de alimentos carecen de fibra, vitaminas y minerales importantes, que podrían ser útiles para reducir el riesgo de cáncer de próstata. Si la dieta de un hombre carece de color debido a demasiados alimentos azucarados/refinados, la salud de su próstata podría sufrir. ¡A cuidarla!
¿CADA QUÉ TIEMPO DEBES CHEQUEAR TU PRÓSTATA?
La mejor decisión que puedes tomar es llevar un control periódico (anual o bianual) de tu próstata. Si tienes antecedentes familiares, síntomas miccionales o tienes más de 50 años, debes acudir al médico para obtener el mejor diagnóstico posible.
Los chequeos de próstatas son muy importantes, estos permiten identificar si existe alguna patología prostática y hacerlo de manera temprana, para así poder tomar todas medidas necesarias en caso de existir alguna enfermedad relacionada con la próstata.
Existen seis tipos de exámenes que se pueden hacer para revisar la próstata. Aquí te los mostramos:
- PSA: Es la medición en la sangre de la cantidad de la proteína del antígeno prostático.
- Tacto rectal: Dura entre 10 y 20 segundos y no duele, aunque pueda resultar incómodo. Sirva para saber si la próstata está más grande o más dura de lo que debería.
- Ultrasonido: También sirve para saber si la próstata ha cambiado de tamaño y se hace introduciendo un pequeño transductor por el ano.
- Medición del chorro de la orina: Es cuando el médico observa la fuerza, la frecuencia y la potencia del chorro de la orina.
- Examen de orina general: La muestra de orina es enviada al laboratorio para identificar posibles infecciones.
- Biopsia: Es el examen más preciso y consiste en tomar una pequeña muestra de la próstata y enviarla al laboratorio para analizarla en búsqueda de células cancerígenas.
CÓMO PROTEGERLA Y EVITAR INFECCIONES
Vaciar la vejiga frecuentemente durante el día y, sobre todo, antes de ir a dormir.
Evitar el sedentarismo, el estreñimiento, comidas flatulentas, el frío y la humedad.
Acostarse un rato en horizontal después de comer.
Ten una vida sexual activa. Varios estudios de la Universidad de Harvard sugieren que eyacular con mayor frecuencia disminuye el riesgo de cáncer de próstata.
¿CUÁL DEBE SER EL TAMAÑO NORMAL?
La próstata es una glándula encargada de producir el líquido que transporta los espermatozoides durante la eyaculación. Debes saber que la próstata debe tener un tamaño y peso específico porque cuando esta se inflama, es indicador de una alteración en la salud del hombre.
Como una nuez: la próstata del tamaño de este fruto seco y que, además, pesa de 20 a 30 gramos se considera normal y es característica de una persona joven menos de 40 años.
Fuente original: El Men
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