Cómo cuidar hemorroides en los adultos mayores

APRENDE CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS Y LA FORMA DE EVITAR QUE PROGRESEN Las hemorroides son una de las molestias digestivas más comunes, aunque muchas personas evitan hablar de ellas por vergüenza. Se trata de una condición benigna en la mayoría de los casos, pero que puede afectar de forma importante la calidad de vida si […]

Fuente: El Men Publicado: 4 min de lectura
Cómo cuidar hemorroides en los adultos mayores

APRENDE CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS Y LA FORMA DE EVITAR QUE PROGRESEN

Las hemorroides son una de las molestias digestivas más comunes, aunque muchas personas evitan hablar de ellas por vergüenza. Se trata de una condición benigna en la mayoría de los casos, pero que puede afectar de forma importante la calidad de vida si no se atiende a tiempo. Conocer sus causas y sus señales de alarma ayuda a actuar con confianza y sin demoras innecesarias.

¿Qué son las hemorroides?

El ano es el tramo final del tubo digestivo, de apenas unos centímetros de longitud. En su interior existe una red de vasos sanguíneos conocidos como venas hemorroidales, que cumplen una función de soporte y ayudan a controlar la salida de las heces junto con los músculos del esfínter anal.

Cuando estas venas se dilatan o se inflaman, se produce lo que se conoce como enfermedad hemorroidal. Si el problema ocurre en la parte más interna del canal anal, se habla de hemorroides internas. Si ocurre en la parte externa, visible o palpable desde afuera, se denomina hemorroides externas. Ambas pueden presentarse al mismo tiempo, y en algunos casos una hemorroide interna puede prolapsar, es decir, salir hacia afuera del canal anal durante o después de la evacuación, lo que suele generar mayor molestia e incomodidad.

Causas frecuentes en personas mayores

Con la edad, los tejidos que sostienen estas venas pierden elasticidad, lo que facilita su dilatación. A esto se suman otros factores que aumentan el riesgo:

  • Esfuerzo repetido al momento de evacuar
  • Estreñimiento crónico, muy común en la adultez mayor por menor movilidad intestinal
  • Permanecer sentado por tiempos prolongados, incluyendo en el inodoro
  • Sobrepeso u obesidad
  • Dieta baja en fibra y poco consumo de líquidos
  • Sedentarismo o falta de actividad física regular
  • Levantar objetos pesados con frecuencia

Además, algunos medicamentos de uso frecuente en la adultez mayor, como ciertos analgésicos o suplementos de hierro, pueden favorecer el estreñimiento y, en consecuencia, aumentar el riesgo de desarrollar hemorroides. Por eso es importante comentar con el médico tratante cualquier cambio en el hábito intestinal al iniciar un nuevo tratamiento.

Síntomas que no deben ignorarse

Es importante prestar atención a señales como:

  • Sangrado indoloro al evacuar
  • Picazón o ardor en la zona anal
  • Sensación de humedad persistente
  • Presencia de un bulto que se puede sentir al tacto
  • Dolor, especialmente si la hemorroide se inflama o se trombosa

En personas mayores, el sangrado rectal siempre debe evaluarse con un médico, ya que puede confundirse con otras condiciones digestivas que requieren descartarse, sobre todo después de los 50 años. La constancia en la observación de los propios síntomas, así como llevar un registro simple de cuándo aparecen y con qué frecuencia, puede facilitar mucho la consulta médica y ayudar a un diagnóstico más certero.

¿Cómo se llega al diagnóstico?

El especialista indicado es el gastroenterólogo o el coloproctólogo. Para las hemorroides externas, el examen físico directo suele ser suficiente. Para las internas, puede ser necesario un tacto rectal o un procedimiento endoscópico, como una anoscopia o una colonoscopía, especialmente si hay antecedentes familiares de enfermedades del colon o si el sangrado es persistente.

No se recomienda la automedicación ni asumir que todo sangrado anal se debe a hemorroides sin antes tener una evaluación médica, ya que otras afecciones digestivas pueden presentar síntomas parecidos y requieren un abordaje distinto.

Cuidados y hábitos recomendados

Para prevenir la aparición de hemorroides o aliviar los síntomas leves, se sugiere:

  • Aumentar el consumo de fibra a través de frutas, verduras y cereales integrales
  • Beber suficiente agua durante el día para mantener las heces blandas
  • Evitar el exceso de café, alcohol y comidas muy condimentadas
  • Mantenerse activo con caminatas u otro ejercicio suave y regular
  • No permanecer sentado por periodos largos, ni forzar la evacuación
  • Realizar baños de asiento con agua tibia durante 10 a 15 minutos, varias veces al día
  • Usar cremas o supositorios solamente si son indicados por el médico

Establecer una rutina diaria para ir al baño, sin apuro y sin forzar el esfuerzo, también contribuye a reducir la presión sobre las venas hemorroidales. Pequeños cambios sostenidos en el tiempo suelen tener más impacto que las soluciones rápidas o pasajeras.

Fuente original: El Men

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