Ivlev Moscoso

 

Cómo pudo ser posible que la imagen vencedora de Mbappe y PSG en el partido de ida, se diluyera en Paris. Pareciera que el técnico Pochettino ordenó ser muy pasivo a su equipo, quizás con la confianza de los tres goles de diferencia que sacó de visita. Pero por el juego, bien Barcelona pudo ganar y por goleada. Sin embrago el partido terminó 1-1

En solo 25 minutos, Dembelé había exigido al portero Navas dos veces. También hubo un remate al poste de Dest y una pelota que no llegó Messi en la puerta del arco. El argentino intentó una chalaca (algo extraña) dentro del área. El trámite hablaba claro del dominio catalán y la inoperancia francesa.

Solo Mbappe era el único de hacer daño. Pero siempre por izquierda, como si Pochettino desaprovechara todo el talento que tiene el galo. Algo que no sucedía con Tuchel que le daba más movilidad. Cuando Barcelona estaba por anotar, llegó un penal a favor del PSG. Una falta de Lenglet, quien pisó el botín a Icardi a los 28’.

NO FUNCIONABA

Hasta ese momento, PSG no funcionaba. Pochettino mandó un sistema de 4-3-3. Con Icardi como centro delantero y Draxler como extremo derecho. Pero el alemán anduvo confundido. Pues seguramente le dijo Pochettino que no descuide la marca. El germano retrocedía, formaba una línea de 4 hombres en la volante. Pero Hizo mal sus dos tareas.

No apoyaba a Florenci (Dembelé se dio un banquete por ese lado) y tampoco aportaba en la ofensiva. Fue un hombre menos. y Pochettino recién lo cambió a los 60’. Mbappe de penal puso el 1-0. Era irreal, pero a veces así es el fútbol. Barcelona empató. Curiosamente no fue de jugada estructurada. Fue un remate de larga distancia de Messi a los 37’.

Cuando se jugaba el tiempo de compensación, llegó un penal a favor de Barcelona. Lo ejecutó Messi y con la pierna desvió Navas. El bote pegó en el poste.

PASAVIDAD

En la segunda parte, PSG la pasó mal. Una y otra vez, Barcelona llegaba generando ocasiones de gol que no se concretaban. Los franceses perdían muy rápido el balón. Y cuando lo tenían preferían rotarla en lugar de atacar, cumpliendo un libreto. Fue casi un milagro que no recibieran más goles.

Sólo en los minutos finales, Mbappe mostró su desequilibrio al dejar mal parado a Lenglet, pero en general estuvo muy pasivo como todo el equipo. PSG clasificó a los cuartos, pero deberá mejorar su imagen. En París fueron ampliamente superados.

ALINEACIONES

PSG: Navas; Florenzi (Dagba, 77’), Marquinhos, Kimpembe, Kurzawa (Diallo, 45’); Verratti (Rafinha, 84’), Paredes, Gueye (Pereira, 59’), Draxler (Di María, 59’); Mbappé e Icardi.

Barcelona: Ter Stegen; Dest (Trincao, 66’), Mingueza (Firpo, 35’), Lenglet, Alba; De Jong, Busquets (Ilaix, 78’), Pedri (Pjanic, 78’); Messi, Dembelé (Braithwaite, 78’) y Griezmann.