Luego de más de 260 mil muertes y una terrible gestión sanitaria y logística llegó a su fin la gestión del ministro de Salud, general Eduardo Pazuello. Bajo la presión de los congresistas y la fuerza de la opinión pública, el presidente Jair Bolsonaro (sin partido) decidió cambiar el mando del Ministerio de Salud, según noticias tras bambalinas que circularon en Brasilia. Según el informe Correio do Brasil, Pazuello y Bolsonaro acordaron que pediría irse, alegando problemas personales.

El ministro de Salud, Eduardo Pazuello, alegó problemas personales para renunciar al cargo

En realidad, Pazuello ya estaba en la mira del Congreso y podría tener su administración interrumpida por la determinación de los parlamentarios, ya que el documento enviado a la Legislatura la semana pasada fue mal recibido por falta de la verdad sobre el cronograma de inmunizaciones. Sin embargo, continúan las demandas contra los militares por su responsabilidad en la falta de oxígeno en hospitales de Manaos en el Tribunal Supremo Federal (STF), que ahora debe remitir las demandas a Primera Instancia, ya que Pazuello perderá su inmunidad.

En los últimos ocho días, el ministro ha reducido el calendario de vacunación en cinco oportunidades. En la carta a la Cámara y al Senado, sin embargo, negó los cambios y dijo que se mantienen las 38 millones de dosis programadas para marzo.

NUEVA CEPA

Tiene dos características, la primera es que es mucho más fácil de transmitir, las personas duran más tiempo con la capacidad de infectar a otros. La segunda es que parece que la respuesta inmune generada a otras infecciones anteriores no es eficaz para controlar esta variante.