En este viernes, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) dio el visto bueno para la administración de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer/BioNTech en adolescentes a partir de los 12 años.

Antes de esta decisión, el fármaco solo se podía aplicar a personas de 16 años o más en el país más grande del continente, uno de los más castigados por la pandemia de coronavirus, con 482.000 muertos y 17,2 millones de casos confirmados.

Anvisa explicó en una nota que amplió el rango etario de la vacuna alemano-estadounidense tras analizar una serie de estudios presentados por los fabricantes que "indicaron la seguridad y la eficacia" de la fórmula "para este grupo" poblacional.

LEER MÁS:René Gastelumendi revela que le exigían favorecer a Keiko Fujimori en campaña

"Los estudios fueron desarrollados fuera de Brasil y evaluados por Anvisa", añadió la máxima autoridad sanitaria del país.

Hasta el momento, la de Pfizer es la única vacuna autorizada en Brasil para su uso en menores de 18 años y fue la primera en recibir el registro definitivo en el país.

En Brasil también se aplican las vacunas de Sinovac, de producción china, y AstraZeneca/Oxford, y está previsto que este mes llegue un lote de la fórmula de Janssen, filial de Johnson & Johnson.

El viernes pasado, Anvisa también autorizó de forma "excepcional y temporal" la importación de "lotes específicos" de las vacunas Sputnik V, de producción rusa, y Covaxin, del laboratorio indio Bharat Biotech.

La campaña de vacunación contra la covid-19 empezó en Brasil el pasado 17 de enero y desde entonces ha enfrentado dificultades debido a la escasez de inmunizantes y a la alta demanda global.

Hasta la fecha, aproximadamente un cuarto de la población ha recibido el primer pinchazo, pero tan solo un 11 % la pauta completa con los dos dosis.

A pesar de la lentitud, Brasil es uno de los pocos países con capacidad para producir las vacunas en territorio nacional.

En este sentido, tras llegar a sendos acuerdos con sus fabricantes, el Instituto Butantan de Sao Paulo produce la fórmula de Sinovac, mientras que la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) elabora de forma local el fármaco de AstraZeneca/Oxford. Con información de EFE.