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El padre de la actual viceministra del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC),Carla Sosa Vela, obtuvo consultorías y órdenes de servicio por 60 000 soles en dicha cartera, pese a que su hija laboraba allí como directora durante el mismo periodo.

A fines de enero el titular del MTC, Raúl Pérez, anunció la reorganización de dicho sector, a raíz de la detención de cuatro exfuncionarios del Gobierno de Martín Vizcarra. Sin embargo, el ministro parece no haber advertido la posibilidad de nepotismo en el caso de su viceministra de Comunicaciones.

El dominical Panorama dio a conocer que Ángel Sosa Espinoza, de 73 años, obtuvo en 2023 un total de 60 000 soles en órdenes de servicio del MTC.

Contratos del padre en 2023

Este prestador de servicios indicó que laboró por más de 20 años en el Estado, aunque no precisó que ese periodo se dio de forma intermitente, debido a que tuvo que dejar el cargo que ostentaba en Provías Descentralizado en 2019 por un proceso disciplinario.

“He comenzado a laborar en 2003, 20 años he estado. He cumplido en junio de 2023 los 20 años y dejé de laborar en junio de 2023”, sostuvo.

El proceso que afrontó fue prescrito con firma del hoy detenido Carlos Revilla, y Sosa regresó al MTC en octubre de 2022 por un monto de 22 334 soles y para enero de 2023 consiguió ser recontratado por 30 000 soles.

Ese fue el mismo mes en que su hija Carla Sosa Vela fue nombrada directora en el Ministerio y en mayo de ese año, el MTC vuelve a renovar la orden de servicio para Ángel Sosa por otros 30 000 soles.

“Había una continuidad cuando ella era directora, había una continuidad. Yo soy especialista, era de planta hasta 2019, después de consultor y entro por orden de servicio, no recuerdo cuando entré”, dijo el padre de la actual viceministra.

Advertencia sobre posible conflicto de intereses

Carla Sosa asumió el viceministerio de Comunicaciones en setiembre de 2023, aunque no sin controversia, pues la Oficina de Integridad de la Presidencia del Consejo de Ministros advirtió sobre un posible conflicto de intereses, debido a que en su declaración jurada se evidenció que era representante de cinco empresas que prestan servicios vinculados al transporte terrestre.

Dos de estas empresas eran Graña y Montero, y Norvial. No obstante, esto ni un posible nepotismo por la situación de su padre fueron impedimento para que el ministro Raúl Pérez la nombre viceministra de Comunicaciones.

Al respecto, desde el Ministerio de Transportes y Comunicaciones emitieron un comunicado en el que señalan que la viceministra firmó voluntariamente una declaración jurada “de no asumir la encargatura del despacho Viceministerial, ante alguna eventualidad, a fin de evitar cualquier tergiversación sobre un posible conflicto de intereses”.