El líder político venezolano Henrique Capriles rompió este miércoles definitivamente sus lazos con el bloque que encabeza el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, después de confirmar que estuvo involucrado por “gestiones personales” en los indultos que otorgó el gobierno de Nicolás Maduro a dirigentes opositores.

”Si ya tenemos un régimen autoritario que nos dice cómo pensar, ¿vamos a tener una oposición que hace lo mismo?”, se preguntó Capriles en un video transmitido a través de sus redes sociales en el que se refirió en numerosas ocasiones a Guaidó pero no mencionó su nombre en ningún momento, reseñó EFE.

Su ruptura con el bloque de Guaidó se consolidó, precisamente, poniendo en entredicho la principal estrategia para los próximos meses del presidente de la Asamblea Nacional, de no presentarse a las elecciones parlamentarias previstas para el próximo 6 de diciembre, aunque aseguró ser consciente del carácter autoritario del “régimen de Maduro”.

”Todo lo hacen porque no es un régimen democrático (...) pero, si deja una rendijita, tenemos que meter la mano en esa rendijita y después meter el pie, para que no se cierre la puerta. Nadie hubiese imaginado que fueran a salir presos, quizás hay una rendijita”, dijo Capriles.

”La pelea es peleando, no tuiteando”, sostuvo antes de pedir a la Unión Europea (UE) y a la Organización de Naciones Unidas (ONU) que acudan como observadores a las elecciones parlamentarias.

Capriles cree oportuno acudir a los comicios tomando como ejemplo la transición en Polonia que lideró Lech Walesa tras las elecciones legislativas de 1989. ”El Partido Comunista de Polonia en esas elecciones (legislativas de 1989) se reservó todos los escaños menos el 30 % y Walesa dijo ‘vamos a pelear por ese 30 %’”, lo que llevó al fin del comunismo, recordó el líder opositor venezolano en un paralelismo.

Aunque no se explayó en detalles, dijo que ha estado analizando distintos procesos de transición y mencionó también el caso chileno.

Frente a esas opciones planteadas en Chile o Polonia, subrayó que en Venezuela “la oposición se ha convertido en algo previsible” que actúa con “improvisación” de planes, según transcurren los acontecimientos, y lo hace de forma “desesperada”, sin tener en cuenta las consecuencias.

Por eso, se mostró partidario de trabajar en conjunto por el país, pero sin imposiciones de una persona al resto y sin entrar en luchas de ego o en culparse unos a otros, generando “división”, y se preguntó si han de entrar “en una guerra de culpas”.

Frente a esa división se pregunto “¿cuál es el plan?” que tiene Guaidó e inquirió si era “seguir jugando a ser presidente por internet”, siempre sin decir su nombre.

Con información de EFE.