La hidroxicloroquina, que era promovida por Donald Trump como un “cambio de juego” pandémico, no debería usarse para prevenir la COVID-19 y no tiene un efecto significativo en pacientes ya infectados, declaró el martes un panel de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El antiinflamatorio no debe usarse en la lucha contra la pandemia, publicó el panel del Grupo de Desarrollo de Directrices (GDG, por su sigla en inglés) en la revista médica británica BMJ, y “no vale la pena” explorarlo en más estudios de investigación sobre posibles tratamientos para el coronavirus.

PUEDES VER: Las personas vacunadas contra el coronavirus pueden contagiar, advierte científica de la OMS

Esa “recomendación fuerte”, dijeron los expertos, se basa en evidencia de alta certeza de seis ensayos controlados aleatorios que involucraron a más de 6,000 participantes con y sin exposición conocida a la enfermedad causada por el SARS-CoV-2.

Trump, expresidente de Estados Unidos, afirmó en marzo pasado que la hidroxicloroquina podría cambiar las reglas del juego en la pandemia. También dijo que lo estaba tomando él mismo, aun después de que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) advirtió que no se habían probado su eficacia y seguridad.

PUEDES VER: OMS pide 1960 millones de dólares para plan de respuesta contra el coronavirus en 2021

Pero los expertos del organismo internacional indicaron que ahora “estimaban que casi todas las personas no considerarían que el medicamento valiera la pena”.

“El panel considera que este fármaco ya no es una prioridad de investigación y que los recursos deberían orientarse más bien a evaluar otros fármacos más prometedores para prevenir la COVID-19”, escribieron.

PUEDES VER: El “COVID-19 largo” debe ser “una prioridad clara” para las autoridades sanitarias, dice la OMS

La OMS señaló en un comunicado que la recomendación es una “directriz viva” sobre medicamentos potenciales para COVID-19. Las pautas, que pueden actualizarse a medida que surgen nuevas pruebas, están diseñadas para asesorar a médicos y proveedores de atención médica sobre el manejo de la enfermedad respiratoria y ayudarlos a tomar mejores decisiones para los pacientes.