Nunca un mejor apodo para un futbolista. Hoy mismo, los que lo vieron jugar, no le dicen Martín Rodríguez, si no León. Y en verdad, con la camiseta que vistió, partiendo de la “U”, pasando por Municipal, Cienciano y los griegos Ionikos y Atromitos, además de la selección, siempre hizo honor a ese apodo.

Como él mismo lo dice, su chapa era precisa. Salía a la cancha y no era de hacer un lujo, pero para perseguir a un rival y quitarle la “presa” no tenía pierde.

El León hoy tiene 52 años y es feliz con su familia, con lo que hace -entrenador de menores (en para), pequeño empresario y albañil- y con sus recuerdos.

¿El fútbol es tu vida?

Sí. Desde que jugaba en la selección de mi colegio, tenía grabado en mi cabeza que sería jugar profesional. Estuve entrenando en algunas escuelas, como la del Cristal, donde estuve poco tiempo, y a las 18 me fui a jugar al Walter Ormeño, en la Segunda Profesional.

¿Qué tal te iba en el colegio?

Soy sincero, no era muy estudioso que digamos. Estuve en los colegios CAFAE y San Andrés. Mis amigos sabían que quería ser futbolista profesional y jugar en la selección, pero se reían porque en la selección estaban Cueto, Velásquez… Ahora se dan cuenta de que cumplí mi sueño. Por eso les digo a los chicos que los sueños sí se pueden alcanzar, no es fácil, pero con sacrificio se logra.

Jugastes en un histórico como Walter Ormeño.

Estuve dos años ahí, me dirigía el ex goleador del Cristal Vinha de Souza, de quien aprendí mucho.

Y debutaste en la profesional con Inter de San Borja…

El inter era un equipazo, estaban Panadero Díaz, Carlos Torres, Alan Incháustegui, el Candado Aspe. Jugaba en la zaga con Panadero…

¿Cuántos años tenías?

Veinte. Una vez me tocó marcar al goleador uruguayo Vitorino, que jugaba en Defensor. El Panadero me put… en algunas jugadas y yo tranquilo, aceptaba nomás. Ahora los chicos no hacen caso.

Antes venían jugadores de peso; ahora llega un “10” que no da la talla, pero se debe traer jugadores experimentados que dejen escuela, como hace Tévez en Boca a sus 37 años, corre más que cualquier mocoso.

Y Dale “U”

¿Cómo nace el apelativo de León?

Me lo puso Lalo Archimbaud cuando llego a Universitario. Ese apelativo lo llevaré hasta que el día que muera. Más me conocen como León que como Martín.

¿Y eras un León en la cancha?

Sí, yo me sentía un León, al igual que Carranza como Puma, él se considera un Puma. Ahora ya no se hace alusión al apodo que tienen los jugadores.

¿Debes tener miles de anécdotas en la ‘U’?

Fueron 10 años, imagínate, tantos compañeros. Nunes, Baroni. Carranza, Pocho Dulanto… Sabíamos que estábamos en un club grande en el que siempre se salía a ganar y campeonar, cosa que ahora es difícil, porque no hay dinero. Entran a la cancha sin un sol en su tarjeta y sin saber de fútbol. Mira quién contrata en Boca, nada menos que Riquelme.

¿Acá?¿Recuerdas los clásicos?

Claro, es que había buenos jugadores por ambos lados, en Alianza estaban Waldir, Kanko Rodríguez, el Churre Hinostroza. Eran lindos esos clásicos; ahora mejor te pones a ver una película, porque no hay emoción, no hay nada.

¿Qué tal te fue en Grecia?

Al Ionikos FC lo dirigía Sergio Markarián y uno de mis compañeros era Darío Muchotrigo. Era un club de media tabla para abajo, pero llegó a ubicarse tercero en la Liga y jugamos la Copa UEFA. Grecia es un país lindo, educado, con hermosas playas, pero caro.

¿Y el idioma?

Tenía un traductor chileno, pero en la cancha el idioma es lo de menos. Yo sí me acostumbro, estuve tres años y medio en Grecia…

Trabajo en casa

Sí, ahora se regresan rápido.

Pero, mira hermano, con lo que pagan ahora en Perú, dicen que 23 mil dólares, podría ser que te quedes, salvo que sea una oferta como la de Carrillo en Arabia.

Ya estamos un mes con la pandemia. ¿Cuál es tu reflexión?

Que ni Vizcarra ni Sagasti han hecho algo por el deporte, hay una tristeza total y han fallecido muchos colegas. La Asociación y la Federación no se preocupan. Hace poco se murió Motta (jugó en Municipal), es el colmo que falleciera porque no se encontraba cama UCI. Cuando dejas de jugar ya no sirves.

¿Te has quedado sin trabajo?

Sí, estoy sin chamba, pero no me quedé con los brazos cruzados. He puesto en casa un negocio de comida rápida (hamburguesas, salchichas) y algo estoy ayudando a mi familia. También hago trabajos de construcción…

¿Construcción?

Estuve trabajando 4 meses con mi amigo Víctor, pero con la pandemia nadie construye, han bajado mucho los trabajos. Hago trabajos de Drywall en los departamentos. Aprovecho el tiempo libre para hacer unos arreglos en casa, no quiero ser como ese mecánico que arregla todos los carros menos el suyo.

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