En el festival anual Hiwatari Matsuri en el monte Takao, al oeste de Tokio, los fieles de Japón y monjes budistas no solo oraron por sus familias sino también por el fin de la pandemia del coronavirus, mientras caminaban descalzos sobre brasas humeantes.

El evento japonés se realizó el pasado 14 de marzo, tras un año de su suspensión a causa del coronavirus. De acuerdo a la agencia Reuters, para los fieles fue un momento un poco tenso, pues los fieles debían usar mascarillas y mantener el distanciamiento social.

“Históricamente, el monte Takaosan es un lugar importante para orar por la liberación de las plagas, así que sentí que deberíamos celebrar el festival este año con ciertas precauciones”, indicó Koshou Kamimura, un monje budista del templo Takaosan Yakuouin, citado por Reuters.

El festival, que se celebra tradicionalmente el segundo domingo de marzo, a menudo atrae entre 3,000 y 4,000 visitantes. Sin embargo, en esta ocasión solo 1,000 fieles pudieron participar en el evento anual de este año debido a la pandemia de COVID-19 en curso. En 2020, el festival permaneció cerrado al público.

Durante el ritual, los monjes prendieron fuego a la madera y hojas de ciprés japonés para crear una gran hoguera. Luego, los monjes apagaron las llamas con agua y recogieron las brasas antes de colocarlas en dos tiras. Luego caminaron descalzos sobre él mientras cantaban y rezaban.

Los monjes budistas fueron seguidos por fieles durante la caminata sobre el fuego. Algunos también fueron vistos cargando a sus hijos sobre las brasas.

Pasar tu cuerpo a través de las llamas limpia tu alma y entrega tus oraciones a Buda. Históricamente, el monte Takaosan es un lugar importante para orar por la liberación de las plagas, así que sentí que deberíamos celebrar el festival este año con ciertas precauciones”, agregó Koshou Kamimura.

“Las infecciones por coronavirus se están propagando a nivel mundial, así que recé para que no se propague más”, dijo Eriko Nakamura, un monje budista de 46 años.

La cantidad de casos de coronavirus en Japón es relativamente baja en comparación con otros países como Estados Unidos, aunque algunas áreas, incluida Tokio, todavía se encuentran en estado de emergencia, y el país asiático está pasando por una tercera ola del coronavirus.