Un joven desesperado por trasladar varios balones de oxígeno para su pariente con el nuevo coronavirus (COVID-19) tuvo que detener su camino y cambiar de vehículo para cruzar por las vías del tren y llegar a su destino en Chosica.

“Mi abuela ya tiene dos semanas luchando contra la COVID-19. Ella requiere siete balones al día y tengo que ir hasta Nicolás de Piérola, en Chosica. Ahora, ella está sin oxígeno desde las 6.00 a. m.”, señaló para Latina.

Asimismo, manifestó que su abuelita viene saturando 70 cada vez que no cuenta con oxígeno y presenta problemas respiratorios. “Nos está perjudicando. No se puede, no hay pase. Un montón de gente está en las vías”, precisó el joven, quien se siente obligado de desplazarse por la auxiliar de la vía para llegar a su destino.

Como se sabe, desde el lunes 15 de marzo transportistas de camiones interprovinciales, así como buses, vienen acatando un paro nacional y ya bloquearon carreteras en protesta por el alza del precio de combustible y los peajes a nivel nacional. Además de ello, han empezado a quemar llantas en varios puntos de la capital, así como enfrentamientos con la Policía Nacional.

Dicha medida no solo perjudica a personas que se encuentran trasladando balones de oxígeno para sus familiares, sino también a las importaciones de este recurso para los pacientes graves con COVID-19. En Tacna, dos cisternas provenientes de Chile han quedado varadas producto de la protesta.

“El convoy ingresó por la frontera de Tacna y Arica. Ayer en la tarde no pudo avanzar, así que pernoctaron en Tacna. Hoy a las 9.00 a. m., luego de ello, hemos tenido apoyo policial; sin embargo, los bloqueos persisten. Estas cisternas son altamente sensibles por el oxígeno y no pueden pasar en medio de la quema de llantas” indicó el director ejecutivo del legado de los Juegos Panamericanos, Alberto Valenzuela, en Canal N.