La ONG Save The Children denunció este martes que niños de 11 años vienen siendo decapitados en el norte de Mozambique en África. Esto producto del conflicto yihadista en el que han sido asesinados 1.300 civiles en menos de tres años.

"Intentamos escapar al bosque, pero se llevaron a mi hijo mayor y lo decapitaron. No pudimos hacer nada porque también nos matarían a nosotros", relata a la ONG una madre de cuatros niños sobre el día que atacaron a su pueblo y mataron a su hijo de 12 años.

"Esta violencia debe detenerse y las familias desplazadas deben recibir apoyo para recuperarse del trauma", menciono en un comunicado Chance Briggs, director de la organización en Mozambique.

Alrededor de 670 mil personas han tenido que huir buscando un refugio en casas de familiares o de otros miembros de comunidades cercanas, sostiene los datos de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

"Mi padre, los (tres) niños y yo estuvimos cinco días comiendo bananas verdes y bebiendo agua de banano hasta que conseguimos un medio de transporte que nos trajo aquí", narra otra superviviente luego de que mataran a uno de sus hijos de 11 años.

La ONG condena drásticamente que los niños sean blancos de conflictos porque ellos tienen derecho a la vida y seguridad. "Estos deben ser protegidos en todas las circunstancias, en particular de la guerra y los conflictos armados", sostiene Briggs.

¿Qué es el conflicto yihadista?

Este conflicto comenzó en octubre de 2017 con un ataque a dos comisarias en Mocimboa da Praia que tiene lazos con el Estado Islámico (EI). Y, desde entonces los ataques violentos no han parado de crecer en la región que es rica en rubíes y gas natural.

De acuerdo con el Proyecto de Datos sobre Localización y Sucesos de Conflictos Armados (ACLED), al menos 2.614 personas han perdido la vida en este conflicto, entre ellas 1.312 civiles.