Las protestas violentas continúan en Colombia a medida que los sindicatos hacen más demandas al gobierno de derecha del presidente Iván Duque luego de su retiro de una reforma fiscal propuesta que provocó una ira pública generalizada.

El gobierno dijo que la reforma tributaria tenía como objetivo estabilizar un país devastado económicamente por la pandemia del coronavirus, pero las clases media y trabajadora dijeron que el plan favorecía a los ricos y ejercía más presión sobre ellos.

El ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, presentó su renuncia el lunes por la noche, luego de pasar la mayor parte del día en reuniones con Duque. “Mi permanencia en el gobierno complicará la construcción rápida y efectiva del consenso necesario”, dijo Carrasquilla en un comunicado del ministerio.

Pero los expertos dicen que se espera que continúen las marchas.

Duque insistió anteriormente en que la reforma no se retiraría, pero las continuas protestas, las muertes y la condena internacional de presuntos abusos de los derechos humanos contra manifestantes por parte de la policía hicieron que el presidente cediera el domingo.