La XXVI cumbre franco-española tuvo como objetivo, en primer lugar, la firma de un acuerdo que reconozca la doble nacionalidad, que probablemente afectará a decenas de miles de personas.

Pero la crisis sanitaria ha estado en el centro de los debates. Mientras Berlín y Roma acababan de suspender la vacunación con el suero de AstraZeneca, Emmanuel Macron anunció que Francia estaba haciendo lo mismo “como precaución” a la espera de una opinión de la Autoridad Europea de Medicamentos (EMA).