—Si Forsyth quedase descalificado de la contienda electoral, usted quedaría en el primer lugar. ¿Cómo toma esta posibilidad?

—En primer lugar, agradecer al pueblo peruano por respaldarnos con su apoyo. En segundo lugar, esto nos estimula para seguir adelante. Siento que el apoyo es en reconocimiento al trabajo que hicimos en el Parlamento. Son 130 leyes que hemos hecho aprobar, además de la lucha contra la corrupción y las mafias en el Congreso, que ha sido una tarea difícil.

—¿Esperaba este respaldo?

—Cuando uno siembra, cosecha. No hemos traicionado al pueblo peruano. No me he enriquecido, no me he aprovechado del poder. Entré como profesional, abogado y profesor universitario y he salido en las mismas condiciones. Yo sabía que el pueblo iba a respaldar, pero también lo tomo con serenidad. Esto me impulsa a seguir adelante, recorriendo las regiones y haciendo conocer nuestras propuestas.

—¿Qué es lo que más le piden en las calles?

—Salud, educación, lucha anticorrupción, que no respalde a aquellos políticos que se desviaron del camino de Acción Popular. Ahora vienen los pedidos de fondo, lo que el Perú necesita. En el proceso electoral anterior ya estaba pensando presentarme a la presidencia porque se había trabajado, uno se había esforzado y que ese trabajo podía continuar en esta tarea difícil que es conducir a un país. Ahora la idea maduró y por eso nos hemos presentado.

—¿Hubo una razón determinante para que se decidiera a postular?

—Estas peleas que tuve en el Congreso con la mayoría fujiaprista que blindaba corruptos y protegía a mafias. Como veía que mi país estaba en una situación difícil, eso me animaba más a seguir adelante, a seguir mi candidatura a la presidencia de la República.

—César Hildebrandt dijo que a usted le podría pasar lo mismo que a Ollanta, que tal vez podría ser capturado por la Confiep…

—Discrepo de esa opinión. He trabajado por mi país, me he enfrentado a los corruptos sin ningún miedo. Humala no tuvo la experiencia que yo tuve en el Parlamento. Apareció como candidato, yo no. Estoy apareciendo como congresista y he demostrado en la práctica que sí puedo ayudar a mi país. Ahí hay una segunda gran diferencia. Son dos experiencias absolutamente distintas. Yo he estado como autoridad elegida por el pueblo y he demostrado que no cedo a presiones ni a la Confiep ni a los grupos de poder.

—¿Cuáles son las carencias más urgentes?

—No hay agua en muchas regiones, y es algo terrible, es un descuido monumental que la población no tenga cómo asearse por falta de agua y desagüe. Esa situación se debe resolver rápido. Hasta hoteles de cuatro estrellas en Piura no tienen agua, menos una familia en Cerro de Pasco.

Otro servicio clave es el internet. He dicho que voy a comprar un satélite de telecomunicaciones, para los jóvenes y maestros, nos han descuidado en el servicio digital, no se ha hecho la inversión que debieron hacer las empresas, se deben tomar decisiones firmes.

—¿Le da temor terminar acusado o preso como los últimos expresidentes?

—No, porque no le voy a robar nada a nadie. No soy lobista. No voy a promover negocios. Me voy a dedicar a trabajar y servir como hicieron los presidentes Belaunde y Paniagua. Ya he servido como congresista. No creo que me vayan a enjuiciar por algún tipo de irregularidad o mal manejo.

—¿Qué opina sobre Martín Vizcarra y todo el escándalo del vacunagate?

—Una decepción total. Muchos creímos en él cuando se comenzó a enfrentar al fujiaprismo en el Congreso. Pero sale del gobierno y comienza a desfigurar todo lo que hizo. Uno más de ese pozo de caimanes que están investigados por corruptos.

 

VERÓNIKA Y LA IZQUIERDA

—Por sus propuestas a usted lo consideran un hombre de izquierda…

—Yo soy un militante de Acción Popular. La doctrina de AP es suficiente para poner orden en el Perú. Por el lado de la ética, normas de buen gobierno ama sua, ama llula, y segundo el mismo estatuto de AP dice que es un partido nacionalista, revolucionario y democrático. Se están promoviendo cambios fundamentales. Eso basta. No somos de izquierda ni de derecha. No tenemos la filosofía de Marx ni de Lenin, tampoco las ultraliberales. En base a eso hemos trabajado en el Congreso. Lo mismo le decían al presidente Belaunde. El diario La Crónica le decía comunista. No tenemos nada que ver con la izquierda ni con la derecha.

—Dicen que sus propuestas se parecen mucho a las de Verónika Mendoza…

—El cambio de Constitución nosotros estamos exigiéndolo desde que Paniagua era presidente. La izquierda y otros partidos más están pidiendo lo mismo. Si hay coincidencia, eso no quiere decir que estamos apostando por las mismas reformas.

—¿Cuáles son las diferencias entre usted y Verónika?

—Ideológica primero. Yo tengo mi propia ideología. Yo siempre he deslindado bien fuerte del gobierno de Venezuela. Ellos no hacen un deslinde muy claro.

—¿Es una chavista encubierta?

—No diría eso. Pero le falta deslindar más claramente. No sé por qué no lo hacen.

—¿Coincide en su visión sobre el aborto?

—Ahí tenemos una diferencia. No estoy a favor del aborto así como lo quieren hacer en todos los casos. Sí se puede producir cuando hay peligro para la vida de la madre.

—¿Y en la eutanasia?

—Así es distinto. En la eutanasia la persona se puede expresar, una persona está sufriendo, tiene dolores insoportables, se puede aprobar un marco legal para ver algunos casos.

—¿Por qué la gente debería votar por usted y no por Verónika?

—Porque nosotros tenemos 19 años trabajando en la administración pública…

—¿Ella no tiene experiencia?

—Verónika no tiene el trajín político que tenemos en estas casi dos décadas. Ha estado en el Parlamento, no ha desarrollado permanentemente este trabajo político en las buenas y las malas contra las mafias. Se ha hecho llevar de las narices por el fujiaprismo en muchas ocasiones. Esa es la diferencia. Nosotros no nos dejamos llevar por los grupos económicos ni por las mafias.

—¿Se ha hecho llevar por el fujiaprismo?

—Sí, muchas veces en el Congreso. Le pongo el caso mío. Cuando yo demostré con pruebas que no había cometido un delito, ellos botaron con el fujiaprismo. Los fujiapristas para tratar de amedrentarme u hostilizarme, ni siquiera me hablaban; lo mismo hacía el grupo político de la señora Mendoza. Fue penoso ver a sus congresistas actuar de esa manera. El tiempo ha demostrado que los señores se equivocaron con el fujiaprismo. Se aliaron.

—Esto fue hace dos años y lo veían como un cadáver político…

—Para que vean que cuando uno actúa con la verdad, siendo valiente, consecuente, sin temer nada a nadie porque uno actúa correctamente. Hay gente que aprovecha la oportunidad para atacar a sus rivales políticos.

—¿Verónika en qué otra cosa votó con el fujiaprismo?

—Contra la castración química. Se pusieron de acuerdo. Lo hice aprobar en la comisión de Justicia, ahí se aliaron con el fujimorismo…Luego aprobaron una ley que hasta ahora no disminuye las violaciones

Yohny Lescano

LUCHA ANTICORRUPCIÓN

—Hay varios candidatos que hablan de la corrupción y de Odebrecht. ¿Qué hacer para combatir la corrupción?

—Para combatir la corrupción el primer paso es elegir a una persona que ha demostrado en la práctica honradez y honestidad. Si la cabeza está bien todo comienza a limpiarse y desinfectarse. Si la cabeza está mal todo va a salir igual. La crisis que tiene el Perú es de personas, no es de leyes.

—¿Qué sanción deben tener los presidentes metidos en actos de corrupción?

—Si hay un acto de corrupción de un presidente se tiene que ir a la cárcel. Es lo mínimo, es una persona a la que le entregamos las riendas del Perú. No solo el presidente sino cualquier funcionario público que robe un sol no debe volver a prestar servicio al Estado, igual el privado.

—¿Usted expulsaría a Odebrecht?

—Sí, claro. Totalmente. Ese trabajo que están haciendo los fiscales hay que dejarlos desarrollar. No hay que interferir.

—¿Qué opinión tiene respecto al fallo del TC favorable a Telefónica sobre el no pago de casi mil millones de soles? ¿Hará algo al respecto?

—Es una resolución vergonzosa, es un atropello al pueblo del Perú. En plena pandemia donde se necesita plata les están exonerando del pago de impuestos por 729 millones de soles a una empresa usurera que maltrata con su servicio a los peruanos y debe 4 mil millones de soles. Cómo es posible que en el Perú haya empresas morosas que no pagan impuestos y siguen recibiendo resoluciones que son contrarias a los derechos del Perú. Lo primero que haría si fuese presidente es llamar inmediatamente a estas empresas: tienen tanto tiempo para pagar sus obligaciones, y si no, se tendrán que ir. Hay que hacerlos pagar como a cualquier ciudadano. ¿Acaso la Sunat no embarga o toma las medidas coercitivas para hacer pagar sus impuestos a los pequeños empresarios?

Yohny Lescano

LA DIVISIÓN EN AP

—¿Qué garantía hay de que su partido lo va a apoyar? Usted parece un poco un llanero solitario en AP. El señor Merino le ha hecho daño.

—En realidad yo deslindé no solo con Merino sino con todas las personas que promovían esta situación que fue una irresponsabilidad en su momento. Lo he hecho en el gobierno anterior con la misma bancada. Ahí está demostrado que internamente también decimos las cosas y somos consecuentes con los principios que tenemos. Eso garantiza que en mi gobierno no va a haber ninguna persona que haya estado caminando en sentido distinto a las propuestas que hemos hecho.

—¿El señor Merino formaría parte de su gobierno?

—¿Merino? De ninguna manera. Él está yendo por un lado diferente. Hay mucha pedantería y amistades muy peligrosas. No se puede confiar en una persona así, menos cuando de por medio está el futuro del país.

—¿Ha conversado con García Belaunde? Parece que tuviera el enemigo en casa…

—Yo he sido elegido por cerca del 70% de los militantes. Tengo el respaldo de la mayoría del partido. Ellos saben que yo discrepo de sus posiciones.

—¿Qué medidas tomar frente a la delincuencia extranjera?

—Hay que recibir a los que vienen de buena voluntad que los vemos pasar penurias con sus hijos en sus brazos, pero hay que sacar a quienes vienen a delinquir. Tiene que haber un estricto control migratorio, debe haber un filtro mayor.

—Sobre la explotación minera, usted señala que hay que cambiar un artículo de la Constitución porque los recursos dejan de ser propiedad del Estado cuando son extraídos…

—Los recursos naturales son del Perú. Nosotros no perdemos la propiedad de nuestros recursos naturales, eso hay que precisarlo, por alguna explotación que hagan empresas extranjeras. Ahí uno establece mejores condiciones, mejores precios para que las transnacionales paguen lo que tienen que pagar. No se va a cambiar ningún modelo económico.

—¿Ese discurso no ahuyentará las inversiones extranjeras?

—No, porque en otros países han seguido operando, y siguen ganando. Lo mínimo que se puede hacer es sentarlos a la mesa para ver qué cosa está funcionando mal o bien. Hay algunos antecedentes con otros países que se han llegado a acuerdos.

—¿Se imagina una segunda vuelta con Keiko Fujimori o prefiere otro rival?

—Creo que con cualquiera. Lo que el pueblo disponga estoy para ganar en primera vuelta. Si hay segunda vuelta, me enfrentaré al adversario con políticas limpias. No utilizo la guerra sucia. Los fujimoristas sí la utilizan, difaman, pero los enfrentaremos nuevamente.

—¿Keiko con todas las denuncias que tiene merecería ser presidenta?

—No, le ha fallado mucho al Perú. Sobre todo recibiendo dinero sucio. Una persona que recibe dinero y quiere ser presidente del Perú, ¿podrá responder a los intereses de los peruanos o a los intereses de los que le han dado la plata? No es una buena garantía para poder gobernar bien.

—¿Sagasti está haciendo un buen gobierno?

—No está haciendo un buen gobierno pero está esforzándose. Está haciendo todo lo posible. Un gobierno esforzado.

—¿Por qué Guzmán ha perdido terreno?

—Está perdiendo mucho apoyo y no lo han visto muy firme en sus posiciones políticas.

—Si gana la presidencia vamos a tener una primera dama chilena…

—Sí pero creo que es más peruana y puneña. La conocí cuando era profesor de la universidad del Altiplano y me fui a comprar libros a Chile. Ella me ha ayudado mucho en estas cuatro gestiones.