Después de registrar el nivel de mortalidad más alto en seis meses a causa de la variante Delta, Israel tuvo un aumento de casos graves de coronavirus durante el fin de semana: 63 personas fueron hospitalizadas y 17 de ellas requirieron respiración asistida. Ante este marco, el Gobierno impuso nuevas restricciones sanitarias.

El Ministerio de Salud israelí informó que solo el viernes se registraron 1.118 nuevos contagios de coronavirus por primera vez tras casi cuatro meses, mientras que el número de casos activos se situó en 6.563.

El primer ministro Naftali Bennett anunció este domingo nuevas restricciones sanitarias en un intento por frenar la variante Delta de coronavirus, altamente contagiosa.

“Estamos viendo un aumento de infecciones y casos graves. ¿Qué estamos esperando? ¿Tener miles de casos al día? ¿Cientos en estado grave? ¿Que los hospitales se llenen? Tenemos que dejar de jugar”, manifestó el ministro de Salud, Nitzan Horowitz, en un canal de televisión.

El Gobierno israelí ya había reinstaurado el uso obligatorio de barbijos en espacios públicos, pero ahora los funcionarios del Ministerio de Salud pidieron que se reintroduzca el certificado de vacunación denominado “Pase verde”, que se lanzó en febrero y que permite la entrada en varios establecimientos a aquellos que estén vacunados o recuperados de COVID-19, o que tengan una prueba negativa válida.