Eco. Hugo Cabieses Cubas

 

Con los resultados de la 2da vuelta electoral de hoy domingo 6 de junio, en la que se enfrenta la esperanza de Pedro Castillo contra la mafia fujimorista, ingrese a un periodo de incertidumbre mayor que el que hemos tenido en los últimos 5 años de crisis, protestas, inestabilidad y desinstitucionalización. Pero no sólo el ambiente político y social está crispado, confuso y disperso. También lo está la grave situación por la que atraviesa nuestro territorio, mar, aire, agua y bosques, temas en general poco abordados y con mucho desdeño por los representantes de la mafia fujimorista y su candidata Keiko Fujimori. Por el hecho de ser agricultor, rondero, sindicalista y maestro de escuela en Chota (Cajamarca),el profesor Castillo, que postula por la configuración de izquierda Perú Libre, sí tiene propuestas ambientales y de defensa de los recursos naturales.

Derrame petrolero en la selva norte del Perú.

Derrame petrolero en la selva norte del Perú.

EL AMBIENTE QUE NO ES MEDIO

Ayer sábado 5 de junio se conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente, que prefiero denominarlo Día Mundial de la Tierra o de la Pachamama. Este Día fue establecido por la ONU en una resolución del 15 de diciembre de 1977, pero se celebra desde 1974 en recordación del inicio de la Conferencia de Estocolmo de 1972 sobre el ambiente, dos días después que la Asamblea General de la ONU aprobara la creación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Pero, tal como en el 2011 me encaré un dirigente shipibo-conibo, el ambiente no es “medio” sino completo: agua, bosques, montañas, tierra, flora, fauna y nosotros mismos.

Cada uno de estos días que celebramos, lleva un tema y se determina un país anfitrión, asignados por la ONU desde 1974. El del 2021 se denomina “Reimagina, recrea, restaura” y su anfitrión es Pakistán. Los seis últimos años se celebraron con los siguientes temas: “Biodiversidad” en Colombia 2020; “Sin contaminación del aire” en China 2019; “Sin contaminación por plásticos” en la India en 2018; “Conectar a las personas con la Naturaleza” en Canadá en 2017; “Lucha por la Vida Salvaje” en Angola en 2016: “Siete mil millones de sueños. Un solo planeta. Consume con moderación” en Italia 2015. La de 1974 se realizó en Estados Unidos con el tema de “Solo una Tierra”.

Pero estos bonitos temas dejan mucho que desear con respecto a la realidad de nuestra Casa Común, a juzgar por este diagnóstico de la misma ONU: “Durante demasiado tiempo, hemos estado explotando y destruyendo los ecosistemas de nuestro planeta. Cada tres segundos, el mundo pierde una superficie de bosque equivalente a un campo de fútbol y, tan solo en el último siglo, hemos destruido la mitad de nuestros humedales. El 50% de nuestros arrecifes de coral ya se han perdido y para 2050, podrían desaparecer hasta el 90%, incluso si el calentamiento global se limita a un aumento de 1,5°C.”

La ONU añade que: “La pérdida de los ecosistemas está privando al mundo de sumideros de carbono, como los bosques y las turberas, en un momento en que la humanidad ya no puede permitírselo. Las emisiones globales de gases de efecto invernadero han aumentado durante tres años consecutivos y el planeta está a un paso de un cambio climático potencialmente catastrófico”. Y, por si fuera poco: “La aparición de la COVID-19 también ha demostrado lo desastrosas que pueden ser las consecuencias de la pérdida de ecosistemas. Al reducir el área de hábitat natural para los animales, hemos creado las condiciones ideales para que los patógenos, incluidos los coronavirus, se propaguen”.

Afiche conmemorativo del Día mundial del ambiente.

Afiche conmemorativo del Día mundial del ambiente.

EL AMBIENTE EN EL PERÚ

En el Perú de hoy, a consecuencia de las políticas neoliberales extractivistas, impulsadas sin medida ni pausa desde hace ni 30 años, en los que el mercado y las ganancias se pusieron y se ponen por delante de la vida y la naturaleza, la situación ambiental es devastadora. Es así como el ecólogo Ernesto Ráez nos comparte el diagnóstico en relación con el cambio climático y el ambiente:

1) Los bosques, praderas andinas y las capas superficiales e iluminadas de lagunas, ríos y mar peruanos están llenos de organismos minúsculos (cianobacterias, algas microscópicas) y gigantescos árboles y sargazos (macroalgas que producen fotosíntesis) en las aguas, que capturan carbono todos los días, son el principal “sumidero” de gases de efecto invernadero GEI y esta captura de CO2, por parte de la biodiversidad contenida en nuestro territorio, son el principal aporte que podremos ofrecer, para mitigar el avance del cambio climático.

2) Pero mientras la naturaleza hace su parte, sostiene Ráez, nosotros venimos realizando un pésimo trabajo ya que dos terceras partes de las emisiones nacionales de GEI corresponden a deforestación y agricultura: la deforestación anual, solo en la Amazonía peruana, ha fluctuado entre 84.000 has (2000) y 178.000 (2014),con una marcada tendencia creciente porque incendiamos pastos y bosques costeños y montanos, todos los años.

3) Las operaciones mineras abandonadas que representan riesgos ambientales y que no reciben ninguna atención actual suman casi ocho mil en el Perú y representan el 80% del total. De estos pasivos ambientales mineros (PAM),dos tercios se concentran en ocho cuencas hidrográficas, seis de las cuales pertenecen a la vertiente amazónica.

4) Los escandalosos y repetidos derrames petroleros en el Oleoducto Norperuano, como el proyecto minero Conga que prevé la destrucción de cuatro lagunas altoandinas, así como la impune proliferación de la minería informal e ilegal de oro en todo el territorio, y la oferta de lotes de petróleo a lo largo del litoral peruano, dan cuenta de un “modelo de desarrollo” donde lo último que importa es la salud de los ecosistemas y su capacidad de mitigar el cambio climático.

5) Los impactos indeseables, no se limitan a los ecosistemas silvestres, sino que prácticamente donde sea que se realicen evaluaciones, encontramos preocupantes niveles de mercurio en la sangre de los habitantes, por lo que muchos pobladores alejados de la metrópoli limeña, han elevado sus voces de protesta contra las consecuencias dañinas de los proyectos de inversión extractiva y de infraestructura que afectan tierras, cuerpos de agua y cabeceras de cuenca.

6) Las personas que defienden los ecosistemas silvestres o los derechos territoriales colectivos, corren verdaderos riesgos, especialmente si son pobres y rurales, soportando amenazas, acusaciones, indignidades y atentados contra su propiedad y sus vidas: el Perú es el cuarto país de Latinoamérica con más asesinatos de defensores del medio ambiente.

El ministro del Ambiente, Gabriel Quijandria, es más optimista y al parecer tiene clara la película, habiendo definido cuatro ejes claves en su agenda ambiental: 1) cambio climático con énfasis en la adaptación; 2) la conservación y el uso sostenible de los recursos; 3) manejo de los residuos sólidos, principalmente el plástico de un solo uso; y, 4) el impulso de la economía circular. Pero, como sostiene la plataforma Mongabay en una crónica reciente: “Sin embargo, sumados a los temas en los que se centrará el gobierno hasta el cambio de mando el 28 de julio del 2021, existen otros pendientes ambientales a los que Perú debe ponerle atención y que los candidatos deberían incluir en sus planes de gobierno y su propuesta de agenda ambiental.”

Los principales problemas pendientes son: la continuada deforestación, que en 2019 alcanzó 148,426 hectáreas, el flagelo de la minería ilegal-delincuencial, la gobernanza del agua impactada por los relaves mineros y petroleros, la sobre pesca marítima y fluvial, la no ratificación – por el Congreso – del Acuerdo de Escazú, que incluye un artículo dedicado a los defensores de los derechos humanos en asuntos ambientales, la deuda con la protección marina costera, tanto del Mar de Grau como de la Dorsal de Nazca, dice Vanessa Cueto, de la ONG Derecho Ambiente y Recursos Naturales DAR, en tanto que Renzo Piana, director Ejecutivo de SBC Perú, se pregunta qué sucedió con la creación de estas áreas marinas: “En conservación de ecosistemas marinos estamos muy mal. No hemos cumplido con las Metas Aichi y la investigación para la conservación de zonas marino costeras sigue siendo prioritaria”.

Tengo la esperanza, por el bien de los habitantes del Perú, por la protección y buen uso de los recursos públicos y por lo mismo en recursos naturales, que hoy domingo 6 de junio se inicie un viraje fundamental en el país con el profesor Pedro Castillo a la cabeza.