Estados Unidos bombardeó este jueves supuestas instalaciones en el nordeste de Siria utilizadas por milicias respaldadas por Irán, dejando al menos 17 muertos.

Esta fue la primera operación militar contra Siria ordenada por el presidente, Joe Biden, desde su llegada al poder.

“Bajo la dirección del presidente (Joe) Biden, las fuerzas militares estadounidenses realizaron a principios de esta noche ataques aéreos contra la infraestructura utilizada por grupos de milicianos respaldados por Irán en el este de Siria”, dijo el portavoz del Departamento de Defensa, John Kirby en un comunicado.

EE.UU. aseguró que los bombardeos destruyeron “varias instalaciones” ubicadas en un punto de control fronterizo cercano a Irak y utilizadas por Kataib Hizbulá y otra milicia proiraní.

De acuerdo al vocero del Pentágono los ataques fueron en represalia a los recientes ataques contra el personal estadounidense y de la Coalición en Irak.

“Esta operación lanza un mensaje inequívoco: el presidente Biden actuará para proteger al personal estadounidense y de la coalición”, afirmó el Pentágono.

Los ataques contra instalaciones estadounidenses en Irak han aumentado desde que EE.UU. matara en enero de 2020 al comandante iraní Qasem Soleimaní mediante un bombardeo a Bagdad, una acción que fue muy criticada por las fuerzas políticas iraquíes y por las milicias proiraníes del país.