JORGE MANCO ZACONETTI

 

El gas licuado de petróleo (GLP), una mezcla de dos hidrocarburos, propano y butano, es relativamente caro por una serie de razones, distorsiones en las diversas fases de su producción. Aquí hemos de señalar algunas para entender por qué un balón de 10 kilos de GLP puede costar S/ 40 soles y hasta más en provincias.

En primer lugar, el GLP se vende como si la totalidad de su producción tuviese como materia prima el petróleo crudo procesado en una refinería. Cuando en verdad , más del 80 % del GLP producido internamente se procesa a partir de los líquidos de gas natural (LGN), un insumo que se obtiene sobre todo en los lotes del Gran Camisea, y en menor medida en Talara y Aguaytía.

Así, en los lotes 88, 56 y 57 del gran Camisea se obtienen en promedio más de 90 mil barriles diarios de líquidos de gas natural, que son trasladados a la Planta de Fraccionamiento de Pisco, por medio de un ducto, donde son procesados, y se obtienen volúmenes de GLP (50%), nafta (40%) y diesel limpio.

Por tanto, la gran mayoría del GLP que se consume internamente provienen de las Plantas de Fraccionamiento que existen en el país, y cuyo precio es mucho menor al precio del petróleo (West Texas), pero en la fijación de precios se supone que todo el GLP obtenido proviene del petróleo tratado en las refinerías que es un proceso más caro, y no de los líquidos de gas natural procesado en las Plantas de Fraccionamiento, que son más baratos.

Allí, ya se determina un “sobrecosto” que debe asumir el consumidor, pues una cuestión es obtener el GLP de una refinería asumiento precios de US $ 60 dólares el barril de petróleo, y una cuestión distinta es producir GLP a partir de los líquidos de gas natural que pueden tener un valor de US $ 50 dólares el barril y hasta menos, procesado en una Planta de Fraccionamiento. En otras palabras ¡Nos venden gato por liebre!

LA ILUSIÓN DEL DUCTO

En la Planta de Fraccionamiento de Pisco operado por la transnacional argentina Pluspetrol Plus Corporation (PPC) se obtiene un promedio de 40 mil barriles diarios de GLP, que son trasladados en buques gaseros de Naviera Transoceánica al Callao. Allí, nos cobran un tarifa por flete altísima por llevar el GLP de Pisco al Callao, donde se encuentran las esferas de almacenamiento de este esencial derivado.

Es más, desde el Callao se distribuye el GLP por vía marítima al norte y sur del país. Así, el GLP que se dirige del Callao al puerto de Matarani, se descarga allí y sube en camiones cisternas a las ciudades de Arequipa, Cuzco, Quillabamba, Puno, Moquegua y Tacna.

Por tanto el GLP que se obtiene en la región productora Camisea, ubicada en la provincia de La Convención cuya capital es Quillabamba, prácticamente el GLP tiene que dar una “vuelta olímpica” para venderse en el Cuzco, combustible que se procesa a partir de los líquidos de gas natural que se extraen de los lotes 88, 56 y 57.

Evidentemente los costos de transporte y fletes encarecen el precio del GLP en el sur peruano, en especial en el Cuzco, cuando bastaría la construcción de un gasoducto desde Camisea hacia la capital provincial de Quillabamba y de allí abastecer la región cuzqueña, con lo cual los costos se rebajarían.

Igualmente sucede con los cientos de camiones cisterna de GLP que van y vienen a Pisco, donde se encuentra la Planta de Fraccionamiento de Pluspetrol, que muchas veces tienen varios días de espera, cuando desde el 2006 está en lista como proyecto de inversión, durmiendo el “sueño de los justos”, la construcción de un ducto de GLP de Pisco a Lurín.

Este ducto otorgaría seguridad y confianza al abastecimiento de GLP a la ciudad de Lima, donde se consume casi el 50 % del GLP de uso doméstico. En el 2006 la empresa Graña y Montero ganó la licitación para la construcción de dicho ducto, pero el Consorcio Camisea no estaba dispuesto a transferir los hidrocarburos, pues son “dueños de las moléculas”.

Una ventaja de contar con el ducto de GLP Pisco-Lurín es que no se dependería de los reiterados oleajes y maretazos que imposibilitan la carga y descarga del GLP en los puertos, hecho que encarecere los costos.

PETROLERA TRANSOCEÁNICA

Esta era una empresa filial de PetroPerú que fue privatizada a precios de remate en 1993 en la dictadura fujimorista. Como empresa era responsable del transporte, carga, descarga y cabotaje del petróleo y derivados como el GLP. Para ello contaba con cuatro buques modernos, multiprósitos, y un gasero. Lo más importante distribuía con eficiencia los combustibles de PetroPerú y generaba utilidades.

Hoy, como empresa privada con el nombre de Naviera Transoceánica con nueve buques, entre ellos dos gaseros que trasladan el GLP, y quince remolcadores, cubren con eficiencia el mercado interno de combustibles, declarando pérdidas contables en sus estados financieros y explotando salarialmente a sus tripulantes.

Una solución estratégica para disminuir los costos de transporte en el gas licuado de petróleo (GLP) es la construcción de los ductos mencionados, pero más importante es apostar por la masificación del gas natural que tenemos en abundancia en el Gran Camisea, Talara y Aguaytía

Con la masificación del gas natural en el norte, centro y sur del país se ganarían ventajas competitivas para las empresas y familias, accediendo a un energético más barato, limpio y seguro, y dependeríamos menos de los abusos y altos precios del GLP.