Cada vez que hay Elecciones Generales, todos hablan del cambio de la Constitución Política, algunos que se tildan de políticos cuajados y son simples aventureros que ni siquiera han leído el Artículo 206 de la Carta Magna, “Toda reforma constitucional debe ser aprobada por el Congreso con mayoría absoluta del número legal de sus miembros y ratificada mediante referéndum. Puede omitirse el referéndum cuando el acuerdo del Congreso se obtiene en dos legislaturas ordinarias sucesivas con una votación favorable, en cada caso, superior a los dos tercios del número legal de congresistas; y a un número de ciudadanos equivalente al cero punto tres por ciento (0.3%) de la población electoral, con firmas comprobadas por la autoridad electoral”.

Esta incipiente “clase” u “organización” política se olvida o desconoce que la Constitución de los Estados Unidos entró en vigencia en 1789, hace apenas… 232 años.

Sin embargo, demostrando una orfandad en derecho constitucional y jurisprudencia internacional, la candidata a la presidencia de la República por el partido Juntos por el Perú (JP), Verónika Mendoza, señaló “Hemos tocado fondo. Necesitamos una nueva constitución que no ponga por delante el lucro sino la vida y el bien común. Una nueva constitución que establezca la salud, la educación, la vivienda como derechos que el Estado debe garantizar. Que nos permita reivindicar la soberanía sobre nuestros recursos”, eso ya está especificado en la Carta Magna.

Además, decir que “Necesitamos una nueva constitución no hecha por los políticos de siempre, sino por la gente en una Asamblea Constituyente”. ¿Acaso los políticos no son gente?

Siguiendo el exabrupto, el candidato a la presidencia de la República por Somos Perú (SP), Daniel Salaverry, declaró “Hemos propuesto una nueva Constitución a través de una Asamblea Constituyente que se elegirá en el 2022 cuando elijamos a nuestros alcaldes y a nuestros gobernadores regionales, tendrán un año de plazo para reformar y elaborar esa nueva Constitución”.

El Frente Amplio por Justicia, Vida y Libertad, partido que postula a Marco Arana a la Presidencia de la República, plantea una nueva Constitución y cambios al sistema de Justicia.

Una nueva Constitución Política no va a cambiar a ésta neófita “clase” u “organización” política y el mejor ejemplo lo tenemos en el Congreso de la República; que estos dizque aventureros políticos entiendan que el cambio está en las personas y no en la Ley de leyes.

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