La pandemia del covid-19 llena —sin piedad— las unidades de cuidados intensivos, agota el oxígeno medicinal y ocasiona llanto ante la pérdida de un ser querido. Pero también provoca que los teatros y las salas de los cines luzcan fantasmales y sus butacas estén más frías que nunca, que las bandas de músicos no puedan derrochar su arte ante el santo patrón del pueblo y que aún haya sitios arqueológicos cerrados. El sector Cultura lucha por reinventarse para reponerse al duro golpe. La transferencia de 20 millones de soles para otorgar más apoyos económicos para los trabajadores de la cultura se ha convertido en una nueva dosis de esperanza para seguir bregando en este difícil camino.