Su pasión por inmunizar a los niños de Marcapomacocha, Junín, en más de una década, la han convertido en un ícono de la experiencia que tiene el Perú en esa materia. Durante años, a pie o a lomo de bestia, recorrió caminos para vacunar. Por eso fue parte del equipo de salud que dio inicio a la inoculación contra el covid-19.