El presidente chileno, Gabriel Boric, desveló este miércoles en el Palacio de La Moneda la estatua del exmandatario Patricio Aylwin, considerado el padre de la transición en Chile, acto que aprovechó para reivindicar las importantes reformas de pensiones y salud que ha propuesto y pedir a todos los partidos políticos que abandonen las trincheras.



En un pequeño discurso pronunciado ante todo el espectro de las fuerzas políticas y plagado de llamadas de atención y alusiones a la historia del republicanismo, el mandatario pidió que dejen de un lado la batalla ideológica y trabajen en pos "de un Chile en el que quepan todos". 

Una patria fundamentada en el diálogo entre contrincantes y en favor del pueblo, en el que quepa la crítica consultiva y prime el beneficio de la gente como hizo Aylwin, primer presidente elegido de forma democrática tras el fin de la cruenta dictadura liderada por el general golpista Augusto Pinochet (1973-1989),explicó. 

En este contexto, Boric -el primer mandatario que no forma parte de los dos bloques tradicionales de centro que han liderado Chile desde el retorno a la democracia en 1990-, aseguró que su padre, afín a la Democracia Cristiana, era el primero en criticarle por atacar la transición que lideró Aylwin y en retarle por no saber "priorizar", una de las virtudes que se le atribuyen al expresidente, que es una figura controvertida para ciertos historiadores, por su posición frente al golpe de Estado que derrocó el gobierno socialista de Salvador Allende. 

"Efectivamente, esas palabras que, a través de mi padre, hoy día me las imagino, en nombre de don Patricio, retumban fuerte. Y desde esta tribuna quisiera aportar una breve reflexión al debate sobre lo posible en política", afirmó.  

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(FIN) EFE/CFS

Publicado: 30/11/2022