Recuperar la planta de ionización del IPEN: volver a creer en el desarrollo de científico del Perú

La recuperación de la planta de ionización del Instituto Peruano de Energía Nuclear en Santa Anita no solo representa la reactivación de una infraestructura histórica, sino la posibilidad de que el Perú recupere capacidades tecnológicas estratégicas construidas hace más de cuatro décadas alrededor del uso pacífico de tecnologías de irradiación e ionización. Durante años, esta […]

Fuente: Diario UNO Publicado: 2 min de lectura
Recuperar la planta de ionización del IPEN: volver a creer en el desarrollo de científico del Perú

La recuperación de la planta de ionización del Instituto Peruano de Energía Nuclear en Santa Anita no solo representa la reactivación de una infraestructura histórica, sino la posibilidad de que el Perú recupere capacidades tecnológicas estratégicas construidas hace más de cuatro décadas alrededor del uso pacífico de tecnologías de irradiación e ionización.

Durante años, esta instalación permaneció fuera del debate público y prácticamente paralizada. Sin embargo, hoy vuelve a aparecer como una oportunidad concreta para impulsar ciencia, innovación y desarrollo productivo en sectores clave como la agricultura, la salud y la industria.

«El país no solo recuperaría una planta, sino también conocimiento, capacidad técnica y soberanía tecnológica”, sostuvo Rolando Paucar Jáuregui, presidente del IPEN, al destacar que estas tecnologías ya forman parte de cadenas productivas modernas en distintos países del mundo.

TRATAMIENTO FITOSANITARIO

Según explicó, una planta de ionización puede contribuir al tratamiento fitosanitario de productos agrícolas destinados a exportación, reducir pérdidas por putrefacción y extender la vida útil de frutas y alimentos. Asimismo, puede ser utilizada para la esterilización de materiales médicos y apósitos sanitarios, además de servir como plataforma para investigación aplicada y desarrollo industrial.

El funcionario remarcó que uno de los aspectos más importantes de la recuperación es la formación de capital humano. La planta podría convertirse en un centro tecnológico regional donde investigadores, ingenieros, técnicos y operadores desarrollen nuevas capacidades científicas y acompañen futuros proyectos industriales en distintas regiones del país. «Pensar en Santa Anita no debería limitarse a Lima. Debe entenderse como el inicio de una red nacional de capacidades tecnológicas”, enfatizó.

Paucar advirtió además que mantener paralizadas infraestructuras de este tipo genera costos invisibles para el país, como pérdida de experiencia, retraso tecnológico y oportunidades que terminan aprovechando otras naciones.

Por ello, señaló que recuperar esta instalación puede convertirse en una señal de que el Perú está dispuesto a apostar nuevamente por el conocimiento, la innovación y la ciencia como herramientas de desarrollo nacional.

Fuente original: Diario UNO

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