[Opinión] Richard Arce: “Secocha, un llamado de atención ”
Hemos estado centrados en la pugna política que ha significado el enfrentamiento entre peruanos en las calles, con lamentables consecuencias, decenas de fallecidos y más de un millar de heridos y no nos hemos dado cuenta de los problemas de fondo, que deberían más bien movilizarnos como país.
Lo sucedido en el centro poblado de Secocha, en Camaná, Arequipa, con el terrible saldo de 40 muertos y más de cuatro mil afectados, tiene que encender las alarmas en el Perú, porque tenemos una exposición permanente a los embates de la naturaleza.
Somos un país con alto índice sísmico, los pisos altitudinales que conforman los andes y bordes costeros nos exponen a deslizamientos y huaicos característicos en esta época del año, además de los desbordes de ríos que arrasan todo a su encuentro.
Por tanto, es determinante el rol de la prevención desde Defensa Civil y la labor de las autoridades competentes.
En un país donde la planificación urbana y sobre todo la prevención para la gestión de desastres naturales es casi inexistente, con construcciones precarias, hasta en torrenteras, nos lleva a esta exposición de vidas irresponsablemente.
La precariedad de las construcciones, sobre todo sin un plan de desarrollo urbano, sin catastros o siquiera un plan de ordenamiento territorial mínimo, que permita organizar los territorios para asignar zonas de habitabilidad o de crecimiento urbano, no ayuda a prevenir estas circunstancias terribles que se vive periódicamente.
No aprendimos nada, con tanto fenómeno costero como el del Niño o de la Niña, que nos han mostrado solo el dolor de los damnificados y los reflectores de las cámaras, en su momento, solo para el aprovechamiento político.
Programas como “Reconstrucción con Cambios” son una muestra de proyectos que más resaltan por su nombre rimbombante; hoy en día siguen estando retrasados en su ejecución, por denuncias de corrupción y malos manejos de presupuestos.
¡Hay, hermanos, muchísimo por hacer! Sobre todo, en prevención.
Fuente original: Perú21