La nueva pelea por la ubre estatal

En otro lenguajePor: Jaime Asián Domínguez Y mientras los partidos tradicionales se desangran por dentro y los vientres de alquiler siguen multiplicándose como virus, el ciudadano de a pie continúa esperando algo tan básico como seguridad, transporte digno y autoridades que no conviertan cada cargo público en una caja chica. Una prueba más de que […]

Fuente: Diario UNO Publicado: 3 min de lectura
La nueva pelea por la ubre estatal

En otro lenguaje
Por: Jaime Asián Domínguez

Y mientras los partidos tradicionales se desangran por dentro y los vientres de alquiler siguen multiplicándose como virus, el ciudadano de a pie continúa esperando algo tan básico como seguridad, transporte digno y autoridades que no conviertan cada cargo público en una caja chica.

Una prueba más de que en nuestro país el hambre de poder se antepone a la vocación de servicio se dará en las próximas elecciones regionales y municipales: volveremos a ver a perros, pericotes y gatos conocidos luchando esta vez por la Alcaldía Metropolitana de Lima, gobernaciones y alcaldías provinciales y distritales.
En la partida aparecen congresistas y alcaldes en funciones, exministros, un expresidente y excandidatos presidenciales. Y no es que los carcoma la preocupación por los problemas locales y nacionales; claro que no. Lo que en realidad buscan es no destetarse de la ubre estatal, porque ahí está el negocio. En algunos casos, van por el “premio consuelo” del 4 de octubre de 2026 simplemente porque no saben hacer otra cosa.
Pero mucho cuidado, porque los comicios venideros pueden terminar por ponerle la lápida a partidos que en las recientes elecciones generales quedaron por las patas de los caballos, sin pasar la valla electoral. En algunos casos han reservado el espacio porque siguen escarbando para ver si aparece el candidato que les salve el pellejo, pero la población va entendiendo de a pocos que tenemos una clase política de cloaca y que se impone ya mismo una profilaxis en la Presidencia, en el Congreso y en los gobiernos locales.
A nivel de la ciudad capital, habrá una encarnizada pelea entre viejos conocidos de las ánforas, encabezados por Carlos “Techito” Bruce, Susel Paredes, Francis Allison y el propio Rudecindo Vega. Ciertamente, Lima necesita pasar de la parcela a la metrópoli respetada. Y para eso requiere un burgomaestre que sea parte de la solución y no del problema, sin convertir el sillón municipal en una tribuna para posturas personales que a nadie le interesan.
El problema es que muchos de los que hoy se alistan para volver al ruedo cargan sobre los hombros una mochila llena de promesas incumplidas, improvisación y puro cálculo político. Algunos dejaron ministerios sin pena ni gloria; otros administraron municipios como chacras personales. Sin embargo, regresan reciclados, maquillados y con nuevo eslogan, apostando a que la mala memoria del elector haga el resto.


“Los comicios venideros pueden terminar por ponerle la lápida a partidos que en las recientes elecciones generales quedaron por las patas de los caballos…”.

Fuente original: Diario UNO

También te puede interesar

Más leídas

Últimas