Crónica de una mesa impecable: La Cabrera y el arte del asado argentino en Lima
Foto: La Cabrera Instagram
La propuesta gastronómica liderada por Diego Vizcarra en Miraflores se consolida como un referente absoluto de las carnes de alta gama y el ritual rioplatense.
Existen lugares que no solo alimentan, sino que reconcilian al comensal con el placer del ritual. En una reciente visita a La Cabrera, en el corazón de Miraflores, se pudo constatar por qué esta casa, nacida bajo el ingenio de Gastón Riveira en Buenos Aires y consolidada en Lima de la mano de Diego Vizcarra, sigue siendo el referente absoluto cuando se habla de carnes de alta gama en la capital peruana.
La experiencia comienza antes del primer bocado. Ubicado estratégicamente cerca del óvalo de Miraflores, el local recibe al visitante con una estética que rinde homenaje a su origen palermitano: una decoración ecléctica, elegante y cálida que transporta a una Argentina atemporal. La atención, impecable y de una amabilidad que hoy escasea, marca el compás de lo que resulta ser una velada memorable.
La jornada se abre con unas empanadas de carne molida que son, sencillamente, una declaración de principios: crocantes, jugosas y con el sazón justo que exige la tradición rioplatense. Si bien se presentan opciones como el carpaccio de tomate y palta —correcto en su frescura—, este es rápidamente eclipsado por el despliegue de los platos de fondo.
El protagonista indiscutible de la mesa es el Bife de Chorizo. Pedido a tres cuartos, llega con una precisión técnica envidiable. Presentado sobre una plancha que mantiene la temperatura ideal, la carne se deshace con la suavidad que solo un corte de calidad superior y una maduración perfecta pueden ofrecer. Es, sin temor a equívocos, uno de los mejores cortes que se pueden disfrutar hoy en Lima. (Queda pendiente, eso sí, la futura comparativa con un Ojo de Bife para terminar de cerrar el círculo).
Pero en La Cabrera, la carne no viaja sola. La famosa «tabla de guarniciones» es un espectáculo aparte. Pequeñas cazuelas rodean al plato principal conformando una paleta de sabores diversa: puré de manzana, puré de papa con ajos confitados, ensalada Coleslaw, crème brûlée y puré de camote, acompañados de unas papas fritas impecables. Es una coreografía de sabores que permite que cada bocado sea distinto al anterior, elevando la experiencia gastronómica a otro nivel.
Para el cierre, un cheesecake de frutos rojos aporta la cuota justa de acidez y dulzor, preparando el terreno para ese detalle lúdico y final que ya es marca registrada de la casa: el «bosque de chupetines» que despide al comensal con un guiño de nostalgia.
Bajo la hospitalidad de Diego Vizcarra y su equipo comercial, La Cabrera se erige como una digna competidora ante sus pares peruanos. En una ciudad que se jacta de su gastronomía, el restaurante se mantiene firme no solo por la calidad de sus insumos, sino por entender que comer bien es, ante todo, una forma de felicidad. Un lugar al que, sin duda, habrá que volver pronto.

Fuente original: Diario UNO
También te puede interesar
Portada Diario TodoSport (15/06/2026)
Deportes -
Portada Diario El Men (15/6/2026)
Principal -
Muerte de Gaspi y Oliver Tree: ¿Quiénes eran el influencer y el cantante que murieron en accidente de helicóptero?
Principal -
Suecia goleó a Túnez 5-1 y tomó el liderato del Grupo “F” en su estreno del Mundial 2026
Principal -
Shirley Arica ganó la final de 'La Granja VIP' y se lleva premio de 100 MIL SOLES: Así fue su victoria
Entretenimiento -