Década decisiva para la educación superior en Perú: metas y desafíos

La federación de instituciones privadas de educación superior del Perú busca superar barreras geográficas y diversificar programas académicos para mejorar la cobertura educativa.

Por: AP Noticias Publicado: 3 min de lectura
Década decisiva para la educación superior en Perú: metas y desafíos

Tras su decimocuarto aniversario en octubre, la Federación de Instituciones Privadas de Educación Superior (Fipes) celebró el IV Foro de Universidades del Perú con el objetivo de arrojar luz sobre la realidad y retos del sistema universitario peruano, presidido por Fernando Barrios.

El acceso en el Perú a la educación superior ha sido históricamente limitado, situándose considerablemente por debajo de la media regional. Sin embargo, las instituciones afiliadas a Fipes han jugado un papel crucial en mitigar esta brecha. Según Barrios, el colectivo ha hecho significativas contribuciones a la cobertura universitaria en el país, que era de tan solo un tercio de la media latinoamericana hace 20 años.

A pesar de los esfuerzos, el Perú sigue rezagado en su meta de alcanzar el 50% de cobertura universitaria para 2030, actualmente llegando apenas al 35%. Más allá de la cobertura, otras barreras para el acceso a la educación superior incluyen su limitada diversidad de programas académicos.

Los asociados de Fipes buscan ser una "presencia complementaria a la de las casas de estudios tradicionales", sin sustituir ni competir con las universidades públicas y privadas ya existentes. Buscan resolver la falta de oferta educativa, que dificulta a Perú mejorar su competitividad debido a la falta de trabajadores calificados en diversos sectores.

Barrios enfatiza la necesidad de una regulación favorable que permita la creación de programas académicos y metodologías de enseñanza que se alineen con los cambios actuales, especialmente la enseñanza a distancia y semipresencial. A pesar de los prejuicios existentes, estas modalidades ofrecen flexibilidad y pueden beneficiar a sectores de la población usualmente ignorados, como los adultos trabajadores.

Además de la necesaria diversificación de programas académicos, es necesario adoptar un paradigma de formación continua que valore y compagine adecuadamente la experiencia del estudiante y garantice su progresión. Según Barrios, las universidades deberían reconocer los estudios y experiencias previas de los estudiantes para facilitar su acceso a la educación.

Finalmente, con el crecimiento de ciertos sectores laborales como las ciencias de la salud y la tecnología, las universidades deben ajustar sus programas para acomodarse a las demandas cambiantes del mercado laboral. Por otro lado, la inestabilidad política también ha impactado a otros sectores que anteriormente eran prósperos, como ingeniería minera, construcción civil y metalurgia, lo que refuerza la relación inextricable entre el contexto nacional y los programas académicos.

En resumen, el futuro de la educación superior en Perú se encuentra en una encrucijada. Las universidades deben adaptarse y evolucionar para satisfacer las necesidades cambiantes de la sociedad y del mercado laboral, mientras luchan por mantener un nivel adecuado de calidad y relevancia en su oferta educativa.

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